Aumenta la regulación y presión fiscal para las fintechs

En los últimos meses debido a la presión de los bancos se conocieron ciertas medidas impulsadas por el Gobierno Nacional y Fisco de la Provincia de Buenos Aires para avanzar en la regulación del sector Fintech.

En este sentido, la AFIP anunció que publicará una resolución cuyo objetivo es implementar el impuesto al cheque en pagos electrónicos, sumado a retención de IVA y Ganancias en las operaciones efectuadas sobre estos medios.

La medida propuesta alcanzaría a los pagos que se efectúen a los comerciantes, locadores y/o prestadores de obras y/o de servicios a través de los siguientes medios electrónicos de pago:

  • Pago electrónico inmediato (Botón de Pago)
  • Transferencias inmediatas (ej.:Valepei)
  • Pagos a través de servicios electrónicos por cuenta de terceros (ej.: Pagofacil)
  • Pagos a través de agrupadores de pago (ej.: Mercadopago)
  • Pagos a través de cuentas virtuales y de aplicaciones móviles (ej.: Uala)
Agentes de retención

Serán los sujetos que administren servicios electrónicos de pagos y/o cobranzas por cuenta y orden de terceros (ej.: Pagofacil, Rapipago), incluso a través del uso de dispositivos móviles y/o cualquier otro soporte electrónico, inclusive virtuales. En este esquema Mercadopago: dejaría de ser sujeto retenido y pasaría a ser agente de retención.

El régimen Implicará, por un lado, que empresas que facturen por encima de un cierto monto queden obligadas a hacer retenciones de Ganancias y de IVA cuando las ventas se hayan realizado por ese sistema. Además, se modificará el decreto 380 conocido como «impuesto al cheque» para ampliarlo a las operaciones por cuentas virtuales que incluyan a una persona jurídica (empresa o comercio). El valor del impuesto asciende actualmente al 0,6% por débitos y 0,6% por créditos en cuenta, el cual recaerá en el bolsillo de los consumidores, ya que el gravamen será aplicado sobre los precios de venta por parte de las compañías.

Nuevo régimen de retención sobre Ingresos Brutos para las plataformas digitales de pago

En el nuevo régimen los sujetos pasibles de retención serán aquellos contribuyentes incluidos en el padrón del Impuesto sobre los Ingresos Brutos que realicen operaciones de ventas mediante plataformas digitales, sitios web y aplicaciones similares.

Asimismo estarán sujetos a retenciones quienes, sin formar parte del padrón de Ingresos Brutos, utilicen esas plataformas de pago cuando efectúen ventas, locaciones o presten servicios, siempre que: realicen 5 o más operaciones durante el año en curso con adquirentes que tengan domicilio en la provincia de Buenos Aires; y que el monto individual o conjunto de esas transacciones resulte igual o superior a $ 25.000.

Las alícuotas de retención para los contribuyentes incluidos en el padrón de Ingresos Brutos, que ARBA publica mensualmente se ubicarán entre 0 y 3,5%, según los casos. Mientras que quienes se encuentren fuera del mismo pero por cantidad y monto de ventas cumplan las condiciones para ser retenidos, se le aplicará una alícuota del 3,5%.

Las billeteras virtuales ganan cada vez más usuarios, no solo por su inmediatez, sino también por la agilidad en los pagos. Estas medidas en principio igualarán los servicios brindados por los bancos y operadores de tarjetas de crédito y débito, marcando el final de ciertas «ventajas comparativas» de los servicios de pago en línea y afectará a los medios de pagos electrónicos como Mercado Pago (de Mercado Libre), y Todo Pago (de Prisma), que tiene a un consorcio de catorce bancos.

Si bien, según el Gobierno busca aplicar un mayor control sobre las operaciones que se realicen mediante medios electrónicos a fin de evitar maniobras de elusión fiscal, lo cierto es que estas acciones responden al pedido del sector bancario para equiparar la carga fiscal de las fintech a las de una entidad financiera

La creación de nuevos impuestos y regímenes de retención tienen una finalidad meramente recaudatoria y si se buscan igualar el tratamiento al que están obligados los bancos, se está produciendo una nivelación negativa, dado que estos tipos de regímenes son sumamente distorsivos y afectan el desarrollo y crecimiento de la empresas.

En conclusión,  los pagos digitales son una herramienta clave para la inclusión financiera y como tales, deberían contar con beneficios impositivos que promuevan su uso, en detrimento de la utilización del efectivo. Hacia el futuro, la banca tradicional y las fintech tienen más para acordar en negocios comunes que para reclamarse entre sí. Por ahora, las fintech respiran y los bancos ven ganada una nueva batalla en la nivelación de ambos mercados. Los usuarios, por su parte, esperaran no ver afectada su rentabilidad a causas de estas medidas.

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